‘Operación seducción’ para Cataluña

Mariano Rajoy se ha tomado en serio el problema catalán. Que lo ha puesto como uno de los objetivos de esta legislatura, ya sea larga o corta. ¡Ay, madre! La que nos espera. Todas las exclamaciones van a ser pocas. Y las conversaciones. Ha empezado la operación seducción en Cataluña. Algo va a tener de positivo. Será conversación de esta cena de Nochebuena para acercar posiciones entre cuñados y suegros. Sin pasarse, por Dios. Que la cena termine bien, que ya llegará el próximo año para pelearse.

Porque las peleas ya se intuyen. Y no solo entre familiares. Si Mariano ha escrito en el umbral de su puerta que Cataluña es un objetivo prioritario pues lo será. Pero habrá consecuencias. Una es que Soraya de Castilla se dedicará al objetivo en cuerpo y alma. Con despacho. Con entrevistas de todas las tendencias políticas. Y con cabreo. Porque ella quiere mandar en Madrid. La primera consecuencia es que pasa del PP catalán. Pasa totalmente. Y, claro, a García Albiol lo llevan los demonios. Mariano ya no quiere a un tipo duro en Cataluña. Eso pasó a la historia. Como va a pasar Albiol. Su cabeza huele a pólvora. Han cambiado los tiempos y “Albiol no es lo que ahora se necesita”. La otra es que no es tan fácil como lo venden. Porque hasta en Estados Unidos se dice que “los separatistas catalanes desafían a España en busca de una utopía”. Mucha tela que cortar. Es política. A lo peor los paños calientes de Soraya llegan demasiado tarde.

Mariano ya no quiere a un tipo duro en Cataluña. Eso pasó a la historia. Como va a pasar Albiol. Su cabeza huele a pólvora. Han cambiado los tiempos y “Albiol no es lo que ahora se necesita”

Febrero está cerca. El Congreso del PP. Y los congresos regionales. Si Albiol llega a esa fecha, contento. Puede que no llegue. Y sin asombrarse. No pasa nada. Es la política. Para salir de dudas que le pregunten a Vidal-Quadras. Tuvo más éxito que Albiol. Lo decapitó Aznar tras el Pacto del Majestic. Fue la ofrenda de Aznar a Pujol, en bandeja de plata llena de euros, para contar con los votos de Convergència. La política, Albiol. Así es de miserable. El mismo Aznar que ahora critica la política del PP en Cataluña y pone de vuelta y media a Soraya. El Aznar que concedió a CiU la Ley de Política Lingüística del 98. Trituró a Vidal-Quadras. Toma nota, Albiol.

Pues ahora manda Soraya, Soraya de Castilla. Y no le tiembla la mano. Ni la lengua cuando se pregunta si Aznar “no era ese que hablaba catalán en la intimidad”. La primera, en la boca. Es la constante broma entre la gente de Soraya. Porque “nunca se le ha oído en público”. La segunda es que Soraya de Castilla tiene en poca consideración a Aznar y le echa en cara que los casos Gürtel, Bárcenas y las tarjetas Black vienen de su tiempo. De la etapa en la cual gobernó. Y “nosotros lo hemos encontrado y lo estamos solucionando”. Se ríe. Ahora más que  nunca. Porque ya no es presidente del PP. Así es la política, Albiol. Depende del día, del sol, de cómo amanece o del interés del momento.

Y el interés del momento es seducir. Por lo menos a una parte del conglomerado catalán. Evitar que los trenes choquen de frente. Buscar que Puigdemont rompa con los antisistema CUP. Que convoque elecciones. Que gane ERC. Que Junqueras sea president. Que dialoguen y se entiendan. Muchas cosas. ¿No serán demasiadas? Por pedir que no quede. Deben de ser los buenos deseos de la época, de los días que vivimos. Los deseos para el nuevo año. Porque la confrontación no funciona. Eso es lo que quieren los antisistema. Son felices con las duras respuestas del Gobierno de Madrid. Y ahora Soraya busca seducir. No quiere confrontación. Vamos, que en vez de ir a Valladolid ya se queda los fines de semana en Barcelona. De mercadillos por el barrio gótico, que le gusta.

Pero veremos. La CUP tiene muy cogidos a los dirigentes independentistas por los cataplines. Que los suelte va a costar lo suyo. Y solo hay una forma. La de siempre. Se sueltan con dinero. Más dinero. A eso se ha acostumbrado la burguesía catalana. Así es la política. ¿No lo hemos visto antes? Me temo que sí. Felices fiestas.

Soraya, Cataluña y la Gran Vía del Poder

Hay semanas tontas. Se prevé que puede ser interesante por los acuerdos o desacuerdos que el Parlamento apruebe, como derogar la reforma laboral, y ¡zas! Se cambia todo el guión. Porque la Vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría (La Triple S) se pone de actualidad. Personaje de la semana. Pues vamos con Soraya de Castilla, la Triple S. Por Cataluña ya se empieza a oler su perfume. Y a sentir su peso. “Ha faltado diálogo” con el PSOE para llevar el conflicto catalán a buen puerto. Así lo ha soltado Soraya y a la derecha del PP, con Aznar a la cabeza, le ha faltado tiempo para tumbarla del árbol. Y por Madrid va y aparca en el mismo sitio prohibido que Esperanza para demostrar quién manda en este país. Ella y María Pico, que manda casi tanto, al menos en los medios de comunicación.

Ya sabemos quien tiene el poder en este país. Por si había dudas. Aparco en el carril bus de la Gran Vía madrileña, desafiando la ley y al Ayuntamiento de Carmena. Coche, escolta, la Pico de consejera y el público que la aplaude. Ni un guardia. Ni una moto. Ni un periodista. Ni una foto atropellando a algún curioso. Nada. Casi igual que con Esperanza Aguirre donde los medios de la Pico la trituraron. Y bien triturada, con declaración de la renta de postre. Pues Soraya de Castilla aparcó y los de Primark no saben cómo agradecérselo. Ya se lo agradece Cebrián en la editorial de ese residual periódico llamado El País. Hay gente para todo. Y con los papeles cambiados. Prisa aplaude y FAES la pone verde. Este país está del revés.

La organización FAES, que ahora no depende del Gobierno pero sí de Aznar, puso de vuelta y media a la Vicepresidenta por decir que el PP tenía que haber dialogado con Zapatero para solucionar el problema catalán y no buscar firmas contra el Estatuto Catalán como quiso el propio Rajoy. Sí, don Mariano. Así que parece que Soraya de Castilla, la Triple S, también desafía a Mariano y le indica quien manda ahora. Ella. Hasta Mariano lo sabe sin necesidad de que se lo muestre. Manda Soraya de Castilla. La ‘Adelantada’ de España para curar el ‘catarro’ catalán. Ya tiene montado el chiringuito en Las Ramblas y por él pasarán todos. Todos. Incluso Puigdemont, que nadie sabe a qué se dedica, aunque sea para despedirse.

Hasta Iceta, (¿es el mismo?), que tras el famoso baile ha perdido toda timidez, ve un “error” la vía del referéndum de Puigdemont. Ya tenemos dos. Soraya, Iceta, y… ¿Junqueras? ¿Qué dice Junqueras? Dice poco. Bueno, sí, que quiere ser President. ¡Ay Puigdemont! Pasarás por el chiringuito de Soraya a despedirte, te guste o no te guste. Porque la Vice ya está marcando “el diseño institucional”. Por algo fue a Primark. Copió el diseño y ahora lo intenta aplicar. Juntos, PP y PSC, reconstruirán el edificio catalán. Con Arrimadas y el partido Ciudadanos barriendo la suciedad de la acera. Casi seguro. Cada cual en su papel. Y luego entrará el Junqueras victorioso a disfrutar del inmueble recién reconstruido. Trabajar para esto.

Y los papeles ya están repartidos. Tanto Soraya como Iceta están de acuerdo en que “no habrá referéndum”. Advertencia para Puigdemont. Deje usted de insistir en esa vía. No dé más la vara, hombre, que eso le lleva al fracaso. Busquemos un camino propicio para mejorar la financiación, las inversiones e, incluso, aumentar el autogobierno. ¡Anda! Tiene buena pinta este ofrecimiento de Soraya de Castilla, se murmura por la margen derecha del Llobregat. Habrá que estudiarlo, señor Puigdemont. Porque sino, ya sabe el camino que le espera. Porque Soraya de Castilla tiene todo el poder. Créaselo. Porque a Soraya no la va a parar ni usted, ni Faes, ni Aznar. Ella lo consigue todo. Ella tiene el poder. Y el Boletín Oficial del Estado (BOE) y el Tribunal Constitucional. Que ha vuelto a suspender la resolución del Parlament de Cataluña que prevé un referéndum en 2017. Ya tiene la prueba, President.

Operación Chamartín (II): La Familia

La famosa ‘Operación Chamartín’ está de vuelta. O eso intentan. Tras más de 20 años. Vuelta a empezar. ¿Cómo? Formando una nueva Familia. Con todas las lecturas que ustedes quieran darle. Veamos. Hace algunos años los mentores de la familia fueron RENFE y el Ayuntamiento de Madrid. Ahora parece que los mentores son el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento. ¿Dónde está RENFE? Fuera de juego. No hablan, no comentan, no exigen. O han perdido independencia o, con el nuevo presidente, no saben de qué va el asunto. Igual que el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, nuevo en estos lares. Está estudiando el tema. Quien sabía del mismo era Mario Garcés, el anterior subsecretario de Fomento, que ha sido ascendido, desplazado, a Secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad. Ya no está. Un estorbo menos.

Ahora tenemos a Fomento y al Ayuntamiento al mando de esta gran Familia que se propone recuperar el prestigio y el poder perdidos y volver a los negocios. Grandes negocios. Porque, en el fondo, lo que está en juego, es quien se lleva los beneficios de este gran negocio que está ahí, delante de las narices. Y no se empieza porque no hay acuerdo en el reparto de beneficios.

Hagamos historia. Fue en 1993 cuando RENFE, con voz y voto, decidió hacer en el norte de Madrid, en el distrito Chamartín, una operación parecida a la realizada en el Pasillo Verde Ferroviario, donde se desarrollaron más de ocho kilómetros de túneles ferroviarios y se ordenaron más de millón y medio de metros cuadrados de suelo urbano. Parques públicos, polideportivos y aparcamientos públicos, además de miles de viviendas, oficinas y hoteles. Un éxito fue la realización del Pasillo Verde. Después tocaba Chamartín. Pero algo debió ocurrir. ¿Por qué no se acometió la Operación Chamartín con la misma fórmula que había funcionado con el Pasillo Verde? ¿Por qué no se planificó la Operación Chamartín concertando con el Ayuntamiento de Madrid? ¿Por qué no se hizo con iniciativa pública?

Aquí está la madre del cordero. Con Josep Borrell de ministro de Obras Públicas, dirigía RENFE la exconcejal del ayuntamiento de Barcelona Mercé Sala Schnorkowski, quien dijo que “no quería más consorcios en solitario”. RENFE decidió prescindir del modelo de consorcio público para dar entrada a la iniciativa privada. (Estamos hablando de un gobierno socialista). Y el dos de marzo de 1993 tomó la decisión de convocar un curiosísimo concurso público mediante anuncios en la prensa. El contenido de dicho concurso estuvo, desde el primer momento, muy poco claro. Tan oscuro que llevamos más de 20 años y la magna obra ‘Operación Chamartín’ todavía no se ha iniciado.

Pero ésta es otra época. Estamos inaugurando nuevos tiempos. La iniciativa ha pasado de RENFE al Ministerio de Fomento. Y el Ayuntamiento de Madrid se ha convertido en protagonista. Primero por el rechazo a la Operación Chamartín como estaba iniciada y ahora por la iniciativa de relanzar el proyecto. Ministerio de Fomento y Ayuntamiento. Los padres de la iniciativa. Empezar de nuevo. Íñigo de la Serna y Manuela Carmena. Reunión pactada. Reunión acordada. Tras ella se constituirá una comisión de trabajo para desatascar el proyecto de la denominada ‘Operación Chamartín’ ¿Y los promotores privados? No estuvieron en la reunión a dos. Veremos su camino.

Han tomado la iniciativa los padres de esta nueva intentona. Ministerio y Ayuntamiento. Se creará una comisión donde estén representadas todas las partes: Ministerio, Ayuntamiento, Comunidad de Madrid, Adif, Distrito Castellana Norte (controlada por el BBVA) y Comunidad de Propietarios. Ahí es nada. Se convocará “antes de que suenen las doce campanadas”, ha dicho la alcaldesa Carmena. Será el enésimo intento. Aunque las administraciones públicas tienen bastante con convocar. Porque, primero el proyecto y luego la realización, quien desarrollará la operación será el hijo de la gran Familia. O sea, Castellana Norte. Los ‘padres’ que organicen cenas. Y se retiren. El hijo hará el negocio. Gran Negocio, porque hablan de 120.000 puestos de trabajo y una inversión de 6.000 millones de euros. Los beneficios todavía no los han calculado. Se precisa pantalla gigante para que la cifra quepa en ella.

“Hemos acordado que es absolutamente imprescindible retomar el diálogo y abrir una nueva etapa para encontrar un punto de encuentro para que todas las partes puedan sentirse cómodas y todas las administraciones puedan alcanzar un acuerdo en torno a un proyecto tan importante para la ciudad de Madrid”, ha dicho De la Serna. “Compartimos el 100% de las reflexiones del Ayuntamiento ya que lo peor para los madrileños es no hacer nada”. Sorprende que Fomento, del PP, comparta las reflexiones del Ayuntamiento, de Ahora Madrid, que fue quien se opuso al proyecto presentado hace diez meses. Será que el ministro todavía no ha recibido las ‘llamadas’ correspondientes. “No podemos sufrir durante más tiempo una situación de ‘empantanamiento’ como la actual y es necesario cerrar esa llaga o desierto que es el norte de Madrid”, ha dicho Manuela Carmena. “Queremos generar la estructura, que es la comisión, para que de ella salga el nuevo proyecto”, ha dicho.

También sorprende la actitud de la alcaldesa. Porque supone aparcar la propuesta de ‘Madrid Puerta Norte’ que había presentado el Consistorio el pasado mes de mayo y que suponía rebajar a la mitad el área urbanizable -1,7 millones de metros cuadrados- y reducir de 17.000 a 4.600 el número de viviendas a construir. Sorprende. Y el concejal de Desarrollo Urbano, José Manuel Calvo, ¿no tiene nada que decir? Pues es el momento. ¿Cuál será el punto de partida de la nueva propuesta? Nadie contesta. Silencio. Y el silencio es el aire donde se están negociando acuerdos poco claros. Acaso poco favorables para los ciudadanos. Y algunos, los afectados, sí tienen algo que decir.

Operación Chamartín se encuentra en punto muerto. Bloqueada a nivel político y judicial. De hecho, Fomento presentó un recurso contra el veto del Ayuntamiento de Madrid a la Operación Chamartín. Preguntado por la judicialización del proyecto, el ministro de Fomento ha manifestado su confianza en que las distintas partes alcancen un acuerdo “que se adelante” a la resolución del recurso judicial. De la Serna también apuntó a la posibilidad de que se prorrogue la vigencia del convenio que permite desarrollar el proyecto. Vence el próximo 31 de diciembre. Al loro, que se pondrá a cantar

Operación Chamartín logró al final de la era Botella el consenso del Ministerio de Fomento, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento para que BBVA y San José desarrollaran un proyecto al que se llamó Distrito Castellana Norte, después de más de dos décadas de bloqueo. Pero el cambio político en el Palacio de Cibeles dejó en suspenso todo este plan, hasta que el pasado mes de mayo el equipo de Carmena presentó su propuesta. Claro que hubo tiempo para lanzar el proyecto. Pero no se pusieron de acuerdo. Siendo todas las administraciones del mismo color político, el PP, ¿por qué no se aprobó el proyecto? Que respondan. Que conteste Ana Botella, antigua alcaldesa. O Ruiz Gallardón antiguo alcalde y antiguo presidente de la Comunidad Autónoma. O cuando gobernaba Aznar, con Gallardón en la Comunidad y Álvarez del Manzano en el ayuntamiento. ¿Por qué? Pregunta sin respuesta. Todo a su tiempo.

Porque se necesita unanimidad de criterios. Del mismo modo que sin el apoyo del Ayuntamiento de Madrid el plan de Distrito Castellana Norte no puede salir adelante, sin el consenso del Ministerio de Fomento, la Comunidad de Madrid y Adif con RENFE, tampoco es viable la propuesta de Carmena. ¿Y el BBVA? ¡Ah! Con el hijo que han criado estas administraciones hemos tocado. Veremos cómo desarrolla el plan. Porque lo va a desarrollar. ¿O ha pensado en abandonar? Miedo tienen en Fomento a que tal cosa ocurra. Terror, más bien. De ahí que Fomento haya iniciado los trámites para prorrogar la concesión a DCN (Distrito Castellana Norte) de los terrenos propiedad de RENFE y Adif, cuyo contrato vence el 31 de diciembre. ¿Y un nuevo concurso? ¿Nadie ha pensado en realizar un nuevo concurso con más garantías que el de hace 23 años? ¿Por qué tanto interés en que lo desarrolle DCN (BBVA y San José)? Preguntas que habrá que responder. En su momento.

En esta familia, que tanto interés tiene en desarrollar la prolongación de la Castellana, también hay un sobrino. Muy interesante. Y celebra la creación de la Comisión. Es el Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) con su decano, José María Ezquiaga, al frente. “Es una fantástica noticia para los madrileños que por fin se sienten a dialogar todos los agentes comprometidos en el desarrollo urbanístico más importante para el futuro de Madrid”. “Las administraciones encontrarán siempre en los arquitectos de Madrid la colaboración que precisen para avanzar y desbloquear el proyecto lo antes posible”, dijo Ezquiaga. ¿Y este interés? José María Ezquiaga es el autor del proyecto técnico de BCN. Ahí es nada. Bueno. Dicen los entendidos que el proyecto es muy bueno. De nota. Ahí es nada el valor de su proyecto para Castellana Norte. Interés. Convencidos estamos. Todos convencidos de que hay interés. ¿Interés por la ciudad? Bonita Frase. Para ‘La Familia’.

 

Ciudadanos, Congreso discrepante y sin transparencias

Ya llegan las críticas con los partidos nuevos. ¿Con los nuevos? Sí, con los nuevos. Venían, según ellos, con la bandera de la regeneración y la aureola de la limpieza democrática. Un decir. Parece que son como los viejos partidos. Se acercan sus respectivos Congresos y, ante el temor a los afiliados, lo programan para favorecerse a sí mismos, a los dirigentes. ¡Vaya! Tanto ruido para ser iguales. Los Congresos se avecinan. El del PSOE será ‘sine die’, cuando quiera la Virreina Susana de Andalucía. La Edad Media ha regresado. El PP va para febrero, todo atado y bien atado, como lo dejaron sus ancestros. Y Ciudadanos (C’s), nuevo pero viejo, moderno pero antiguo. Aquí nos quedamos.

El partido político Ciudadanos ya ha cumplido una década. Una década que lleva Albert Rivera en la cúspide, en la presidencia. Ya ha pasado por más de una crisis, ya ha cruzado más de una tormenta. Pero en primera división sólo lleva un año. Escaso. Y como en todo partido ya ha surgido el sector crítico. Recordemos que Rivera llegó al partido de la mano de su brillante profesor Francesc de Carreras. Su mentor. Tendrá que llamarlo. Porque el sector crítico le atiza duro. Se acerca el Congreso y las asambleas y este sector ha entrado en ebullición. Ciudadanos no se iba a escapar. Y Rivera tampoco. Hay miedo en el parido. Miedo a hablar, a expresarse libremente. El que lo hace, a la calle. Expulsado. Casos hay. Incluso alguno está en los tribunales. No ya la jefa de prensa con quien han llegado al acuerdo de la indemnización. Hay más. Y acusan al partido de regirse por normas poco o nada democráticas. Por no utilizar otras calificaciones que los críticos sí utilizan. O por no nombrar al voto telemático, voto con pocas y relativas garantías, sobre el que TranC’sparencia señala que no es cierto que la Fábrica de Moneda y Timbre certifique que cada voto tiene una identidad real y que sea secreto. Por si había dudas. Nada hay claro. Nada hay transparente en los partidos políticos. Quedará algún cristal. Se supone.

Ciudadanos no iba a ser diferente de otros partidos. Ahora acusan a Rivera de caudillismo y a Inés Arrimadas de deriva independentista. A lo peor las diferencias entre los dos ‘caudillos’ inclinan a Arrimadas hacia otro partido de reciente creación. Y no por afinidad de maridaje como matizó recientemente Rivera, y con mucha habilidad, en un foro de comunicación en Madrid. No. Sino porque por la rivera de Llobregat se comenta en voz alta que los dos ‘caudillos’, -Rivera y Arrimadas-, discrepan más de lo debido y ya caminan paralelos, uno por cada lado del cauce.

Pero todo esto, hasta cierto punto, es normal. Un partido joven hay que dirigirlo con mano de hierro o se disuelve como un azucarillo. Basta mirar a los viejos partidos. Con disciplina, a lo alto. Que le pregunten a Alfonso Guerra o Aznar. Se aproxima el Congreso de febrero y surgen grupos de descontentos buscando una silla o una oportunidad. De todo hay. Es el momento de valorar hasta dónde el partido se ha incrustado en todo el territorio nacional. Hasta dónde llega el liderazgo de Rivera. Hasta dónde se centra su ideología o si sigue siendo difusa. Si navega por el centrismo entre el liberalismo y la socialdemocracia, con muchas alianzas, pero sin gobernar. Habrá que mojarse. Habrá que gobernar o el peligro de disolverse aumentará. Hay discurso, ideas, pero todo quedará en nada sino se toman decisiones, sino se eligen alternativas.

Ha surgido la oposición interna. Hay militantes que exigen ‘TranC’sparencia’, democracia interna. Si hay voces críticas es buena señal. No será un Congreso a la búlgara. Será un congreso vivo, con tensión. Las discrepancias enriquecen.

 

‘Operación Chamartín’, ha sonado la campana de salida

Será casualidad. Pero hace unos días publicaron los dos periódicos de mayor tirada de España, El País y El Mundo, sendos reportajes sobre la paralizada ‘Operación Chamartín’. Casi idénticos. ¡Qué casualidad! ¿De dónde partió la iniciativa? ¿De la carta de la alcaldesa Carmena al nuevo ministro de Fomento? ¿O del propio consorcio ‘Operación Chamartín’ para poner en actualidad dicha operación? Da igual. El hecho es el mismo. Ha sonado la campana de salida. La ‘Operación Chamartín’ vuelve a estar en marcha. Y rápidamente se ha implicado en el tema la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Cristina Cifuentes. ¿Por qué? ¿Cuál es su interés? Porque poco tiene que decir la Comunidad en este tema, salvo ser comparsa. Los actores principales son otros. ¿De dónde le viene el interés a Cifuentes? Todo se andará.

Lo cierto y real es que la carta de la alcaldesa Manuela Carmena existe. Es real. Carta al nuevo ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, para desbloquear el tema. Y el ministro se pregunta qué tema es ese. Y ante su desconocimiento del tema ya están los actores buscando la forma de influenciar. Como es nuevo, lo ponemos de nuestra parte. Seguro que todos actúan con las mismas intenciones. Ponerlo de su parte. Carmena, la alcaldesa, quien echó para atrás el anterior plan, quiere que sean las Administraciones las que colaboren para alcanzar un nuevo acuerdo, sin negar la participación de otros actores. Pero sí evitando, sobre todo, la especulación inmobiliaria. Como Distrito Castellana Norte, la sociedad promotora del plan Operación Chamartín, quien desea un entendimiento rápido. Al servicio del banco BBVA y la inmobiliaria San José. RENFE, que de momento no opina. Los ciudadanos del barrio Fuencarral, divididos entre el sí y el no. Adif, organismo dependiente de Fomento y propietario de terrenos que guarda un prudente silencio y la Comunidad de Madrid, que sí opina. Por boca de la presidenta Cristina Cifuentes, quien en más de una ocasión ya se ha referido al tema. A su importancia para Madrid y a la creación de empleo que esta obra conlleva consigo. Dice que se crearán 120.000 empleos. Se ha limitado a leer, claro. Lo que otros escriben. Y el Ministerio de Fomento y su ministro, que como es nuevo, se tomará un tiempo para su estudio.

Pero es tema urgente. Desbloquear la gran operación urbanística de Madrid conocida como ‘Operación Chamartín’. Pretende transformar el norte de Madrid. Son terrenos ferroviarios e industriales obsoletos, en desuso, expropiados hace años a precios ridículos y que sus antiguos dueños reclaman equiparar a los precios actuales. Esta Operación se calcula que dejaría en las arcas de Adif unos 1.000 millones de euros. En el Ayuntamiento no se sabe. Y en los promotores, BBVA y San José, o sea, Castellana Norte, incalculable el beneficio. No hay máquina, de momento, que lo registre. Por lo que la necesidad de Madrid, la necesidad de los promotores Castellana Norte, la necesidad de ingresos de Adif y la necesidad política de la Comunidad hacen de la prolongación de la Castellana un tema de extrema urgencia para sus actores. Más cuando ya llevan con el mismo más de 20 años. En esos 20 años, los que los actores nunca se han puesto de acuerdo, ni siquiera cuando todas las administraciones eran del mismo color político, del mismo Partido Popular. ¿Por qué? Que conteste Ana Botella, la anterior alcaldesa, que también rechazó el proyecto de Castellana Norte.

En la Operación Chamartín ha llegado la hora de la verdad. Verdad que iremos contando a los lectores. Porque esta Operación tiene mucha letra. Gorda y menuda. La que nunca se lee. Y la que aclara demasiadas actitudes especulativas. La alcaldesa habla de la “mayor operación urbanística de la ciudad” y manifiesta “el interés del Ayuntamiento por desbloquear el proyecto”. Plantea un urbanismo racional mediante “un modelo que se desarrolle mayoritariamente sobre suelo público”. Y que las plusvalías reviertan en beneficio de Madrid. El proyecto del Ayuntamiento sustituye al promovido por Distrito Castellana Norte (DCN), una sociedad participada al 75,5% por el BBVA y al 24,5% por la constructora San José. El Ayuntamiento le llama ‘Operación Chamartín’ y supondrá la creación de 128.000 puestos de trabajo. Que calculan, porque nadie lo ha estudiado en profundidad. Pero lo de crear ‘puestos de trabajo’ queda muy bien en la actualidad. Plantea crear una zona destinada a servicios, mejorar las estructuras de los nudos Norte y de Fuencarral y reformar la estación de Chamartín, por lo que hay que contar con el Ministerio de Fomento.

La propuesta del Consistorio fue presentado en mayo como alternativa al proyecto de la promotora DCN bloqueado por los votos de Ahora Madrid y el PSOE en el pleno municipal, cuando estaba en la recta final y todo parecía ya consensuado. El Distrito Castellana Norte (DCN) preveía una inversión de 6.000 millones de euros para prolongar la Castellana 3,7 kilómetros y rediseñar 311 hectáreas. Quería construir más de 17.500 viviendas y algunos rascacielos, lo que habría significado para las arcas públicas unos beneficios de 3.300 millones de euros, según los cálculos de los promotores.

Así que toca esperar la respuesta del ministro. Distrito Castellana Norte (DCN) no tiene problema en negociar con el Ayuntamiento y alcanzar un acuerdo con todas las partes para llegar a un acuerdo. Les va el futuro. De la Serna, todos esperan su llamada. Mientras, tanto DCN como Fomento, como la Comunidad de Madrid han acudido a los tribunales. Pero el reloj avanza a toda velocidad hacia el final de año, 31 de diciembre, fecha en la que vence el convenio entre Adif y DCN para materializar la compra de terrenos ferroviarios.

Toca esperar, también, que la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, supere su ‘ataque de celos’ en los que parece moverse cada vez que alguien del Ayuntamiento dice una palabra. Porque al minuto ya le contesta de forma airada para intentar su supremacía, cuando sabe que la Comunidad tiene poco que cortar, salvo ir ‘persona de paz’ y buscar consenso. Su posición a favor del proyecto ‘Operación Chamartín’ de DCN más parece seguir intereses privados que intereses del común de los ciudadanos. Pero todo se andará. Este proyecto empieza a moverse. Ha sonado la campana de salida. Esperemos que para bien.

Artur Mas pide al Estado negociar el referéndum

Esto va en serio.  así lo dice. Haremos referéndum. Conseguiremos la independencia. Pero todo con diálogo. Con pactos. Con acuerdos. “Pase lo que pase”. Incluso si se consigue el Estado Catalán “habrá pactos y acuerdos”. Artur Mas ha venido a Madrid transformado. Se habrá contagiado de Puigdemont. Ha venido a Madrid como ‘El príncipe del diálogo”. Sorpresa. ¿Qué busca? Puede que suavizar las relaciones con la fiscalía y los juzgados. ¿Algo más? Seguro, pero no lo dice. Bueno, medioamenaza. Haremos el referéndum de todas, todas, ha venido a decir. Y nos independizaremos igual, aunque no haya negociación y quien perderá será España porque “perderá el 20% del PIB y se quedará con el 100% de la deuda”. Empezamos a negociar.

En el desayuno de Fórum de Nueva Economía, en un salón antiguo del Gran Casino y con pocos invitados para lo que es costumbre, el expresident Artur Mas hizo un repaso minucioso de las relaciones entre Madrid y la Generalitat desde el año 2005 y 2006 cuando la reforma del Estatut y su posterior sentencia en contra, por parte del Tribunal Constitucional. A su manera, claro. Siendo los catalanes “los apóstoles del diálogo” y el gobierno de Madrid el que ha cerrado las puertas a cualquier diálogo. Todo dicho con mucha suavidad. Con delicadeza. Sin molestar demasiado, sobre todo a los tribunales que es donde varios de ellos están. Ahí es donde duele. Por ahí es por donde Artur Mas va de bueno y dialogante. Y expone que Cataluña ya apostó porque “España sea un Estado de naciones” donde Cataluña tenga una relación bilateral entre sí y Madrid con un sistema fiscal propio. No como hizo el Tribunal Constitucional en la sentencia contra el Estatut que “expulsó a la mayoría de los catalanes del marco constitucional” en lugar de “haber diseñado un proyecto para Cataluña”, ha manifestado el expresident Mas.

Con mucha suavidad el señor Mas fue desgranando su hoja de ruta para Cataluña. Será como ayuda al president actual Puigdemont, o será para que no nos olvidemos de que él también existe. Y puede volver. No se resigna a jubilarse. A estar en segundo plano. Quiere marcar pautas. Aunque a veces no diferencia muy bien entre Estado y Gobierno de Mariano Rajoy. O pretende envolver a ambos estamentos para crear confusión. Puede. Su ironía tiene un alto nivel. Habrá “un proceso negociado y acordado” aunque “haya mucha tensión”, pronostica Mas. Y como el Gobierno de Madrid “no es probable” que acepte la celebración de un referéndum pactado, ha avisado Mas de que el clima de tensión “irá en aumento”. “Sólo se evitará si el Estado se sienta en una mesa a negociar”, manifiesta desde la tribuna. Los súbditos imponiendo deberes al Señor, la autonomía imponiendo deberes al Estado. No se nota el diálogo si antes de sentarse ya se impone el resultado. Pero Artur Mas lo ha dicho muy suavemente, sin darle importancia.

“El Estado no será ganador”, ha vaticinado el Expresident, adelantando el resultado antes de jugarse el partido, antes de sentarse. Quiere pactos, pero marcando resultados. No parece muy ético. Y mucho menos imparcial. Adelanta el resultado del referéndum, “se va a celebrar” y por eso busca al Estado para negociar. Una vez el Parlamento Catalán dé legalidad a la independencia, “que va a pasar”, también “habrá acuerdos”, pase lo que pase. Todo resuelto sin haberse sentado. Palabras de Mas.

Escarcha y nubes en la “España amenazada”

El libro “España amenazada” , cuyo autor es el todavía ministro de Economía Luis de Guindos va camino de batir récords, como ha hecho la economía española de la mano del autor del mismo. Primero porque ya ha sido reeditado antes de publicarse. Que ya es. Y segundo porque ha dicho su presentador, el también todavía presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que es de “lectura obligada para todos aquellos que tengan verdadero interés por profundizar en lo que ha sucedido en la economía española”. Lo ha escrito el ministro y su gabinete de comunicación. Y sus subordinados. ¿Qué dice? Medias verdades. La versión oficial.

Y no toda. Porque en la presentación faltaba la otra parte del mundo económico del Gobierno. Ni Montoro, de Hacienda; ni Báñez, de Empleo; ni Álvaro Nadal, de la oficina económica de Moncloa; ni Catalá, de Fomento en funciones; ni Linde, del Banco de España; ni Elvira Rodríguez, jefa de la CNMV. Estos dos tercios del mundo económico no fueron a presentar el libro. Sí estaba el resto de Gobierno y los pelotas de turno, que están en todos los saraos, cuyos nombres omitimos por ser demasiados para una página.

“España amenazada” es una explicación de la España intervenida que De Guindos y Mariano nos han dirigido durante los cinco últimos años. No saben cómo vender lo bien que lo han hecho y los grandes resultados que han conseguido, según ellos, pero que casi nadie ve. Porque hay muchos surcos que tapar en la España económica y en el aparato económico que nos ha gobernado. Faltaba la plana mayor de la economía nacional, incluyendo a los empresarios del Ibex y de la banca, los grandes beneficiados de las medidas económicas de De Guindos. Los beneficiados bancos con la ayuda del dinero de los contribuyentes que Mariano y De Guindos les dieron y ahora ya no lo recuerdan.

La presentación del libro quedó oscurecida por la nube de Soria que sobrevoló la sala por lo que no se pudo ver ni la luz que evitó el rescate de España ni el rayo que cortó el cable de la recesión. Demasiada nube negra de corrupción cubre cualquier acontecimiento de los hombres del gobierno de Mariano y del PP. Ni los prohombres ‘peperos’ están a la altura.

Porque aunque De Guindos intentó desgranar las páginas positivas de su libro, el presentador del mismo, Mariano Rajoy, dejó en la sala una sensación helada, muy fría, de desgaste, de despedida. Parecía un adiós al ministro, sin abrazos. A distancia. No le dio a De guindos el protagonismo de haber sido el cerebro del equipo. Su número 10. No. Le dio función de corredor defensivo. Adiós a Don Luis. Aprovechó el acto para lanzar un ‘speech’ mitinero de política que ya sale por las orejas a los ciudadanos de tanto escucharlo. Lo mismo de siempre. “Sánchez es el culpable” de todo, sobre todo de que él no gobierne y aquí “solo tenemos ruido y bloqueo”. Y hay que poner fin al ruido y al bloqueo y dejarme gobernar a mí, parecía insinuar el presidente. Porque el salvador de España no fue Guindos, parecía repetir, fuimos nosotros, todos, y sobre todo yo. Su personalismo preocupa en el partido y en lo que queda de gobierno. “Hemos acertado en lo fundamental”, sentenció Mariano y De Guindos en su libro “España amenazada” cuenta la historia “que de una u otra forma hemos vivido todos”.

agradecimiento-Soria-perlas-Luis-Guindos_952416363_112992015_667x762.jpg